viernes, 5 de febrero de 2010

PINTURA CHILENA: PEDRO LIRA RENCORET




Mujer en el balcón. Colección privada (74.5 x 98 cm).



VIDA Y OBRA DE PEDRO LIRA

Primer Gran Maestro nacido en y formado en Chile. Nace en Santiago en 1845. Estudia en el Instituto Nacional y luego en la Universidad estudia leyes titulándose de abogado. Pero la beta artística le condujo a tomar cursos en la Academia de Pintura donde sería alumno de Alejandro Ciccarelli. A los 27 años viaja a París en su afán de perfeccionamiento, permaneciendo en la ciudad de las luces por 9 años donde tomaría como maestro a Elías Delaunay, nutriéndose de naturalismo y romanticismo, conociendo también a los impresionistas. Pero sobre todo admira la obra de Eugene Delacroix de quien copió Entrada de los cruzados en Constantinopla. De vuelta en Chile comienza a entregar todo su aprendizaje como también comienza su leyenda.



Paisaje con cordillera y vacunos.Colección privada (50.5 x 80 cm).


La cautivante y excepcional prosa del escritor Antonio R. Romera en su "Historia de la Pintura Chilena" permitirá hacerse una idea fiel de lo significativo que fue para el Arte en Chile el desarrollo pictórico del maestro Pedro Lira:


"...el maestro es en ese tiempo la primera figura artística, un pintor maduro dueño de su arte, dominador de los secretos que plantea la técnica. Ha viajado, ha residido en París, y allí ha conocido a los artistas famosos. H a asistido al entierro de Manet y ha visto la llegada de una nueva generación: la de Gauguín, Seurat y Van Gogh, cuya norma es la oposición al impresionismo. Puede evocar a los viejos maestros, cuyo hálito ha percibido: a Delacroix, Daumier, Ingres, Millet, Corot, Courbet...




La carta de amor. Museo Nacional de Bellas Artes, Santiago (116 x 58 cm).




"Pedro Lira traía, pues, un mundo de leyenda casi inalcanzable. Su figura tenía para los discípulos el prestigio de aquella legendaria proximidad. Por todo ello, desde 1884 hasta 1912, se fué transformando en un ser casi apostólico. Durante cerca de 30 años la rectoría del maestro se ejerce en forma casi absoluta, sin admitir interferencias. Aplica la enseñanza directa, pero quiere también controlar los espíritus e insuflar a las gentes sus propias ideas y teorías sobre el arte, sus manías, sus preferencias. Para ello publica artículos, ensayos, hace críticas, traduce libros de estética como La filosofía del arte de Taine, y escribe el Diccionario biográfico de pintores, suma abreviada de las opiniones artísticas del autor y camino por donde penetrar en el secreto de su propia ideología profesional.


¡Admirable labor! ¡Admirable devoción! Pedro Lira es, sin duda, menos innovador que Juan Francisco González, -quien también se volcó en una irradiación admirable de su espíritu, fuera de su misma pintura- pero llena más plenamente su tiempo, es más sistemático en su rectoría y en su magisterio. Impone sus ideas con una disciplina que deriva, tanto de su carácter como del estilo figurativo que sigue. Tiene además, el mérito de haber sido el primero que crea una atmósfera densa de arte y que sabe rodearse de un grupo de discípulos animados todos por idénticos ideales".



Atardecer en el estanque. Colección privada (49.5 x 100 cm).



Fundación de Santiago. Museo Histórico de Chile, Santiago (250 x 400 cm).






En el balcón. Colección privada (103 x 90 cm).




El niño enfermo. Museo Nacional de Bellas Artes, Santiago (102 x 137 cm).




Retrato del pintor Pablo Burchard. Museo Nacional de Bellas Artes, Santiago (71 x 53 cm).




En la Quinta Normal. Museo Nacional de Bellas Artes, Santiago (153 x 227 cm).

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